miércoles 6 de octubre de 2010

España: 60% de paro

La realidad cotidiana que nos ha tocado vivir, o más bien padecer, es muy dramática. Algunas personas pueden tratar de atraer la atención de los focos sobre esa espesa niebla que ellos mismos han creado para distraemos así de la cruda realidad, o lo que es aún peor, para engañarnos.

El otro día leía en este mismo periódico unas líneas del diputado Jesús Cuadrado, quien en una célebre epístola de opinión como esta, se valía de métodos estadísticos de fabricación propia y de datos de dudosa procedencia para, una vez más, atacar al alcalde de Benavente, responsabilizándolo de la «alta tasa de desempleo» que el célebre diputado Cuadrado situó en el 25%. Un porcentaje hallado gracias a su milagroso método estadístico que relaciona a los afiliados a la seguridad social con los registrados al paro. Mi querido amigo, Jesús Cuadrado, parece haber olvidado algo llamado población activa y tasa de desempleo, así como la fórmula para calcular dicha tasa. Y es que según dicen los buenos maestros, para referirse al número de parados de la población se utiliza la tasa de desempleo. Y por si alguno de los lectores de este buen periódico no supiera de qué estamos hablando, se lo recordare de una forma sencilla: La tasa de desempleo se calcula como el número de desempleados dividido por la población activa, y se expresa en forma de porcentaje. Es decir, no es una proporción entre el total de la gente desempleada y el total de la población, sino el de aquella que se denomina «económicamente activa». Porque si metemos a los recién nacidos o a los jubilados como población activa, como hace el diputado Cuadrado, y ese mismo criterio lo aplicáramos al conjunto de la nación, obtendríamos una tasa de parados en España superior al 60% y eso sin incluir a los parados en formación que según Zapatero también trabajan. Porque en España están ocupadas de término medio 17.716.464 personas (MI, agosto 2010) y somos 46.951.532 de personas las que vivimos aquí (IN, 2010), es decir solo el 38% de la población trabaja y el 62% restante estarían en paro. Obviamente, tanto esta operación matemática como los datos «maquillados» que así obtenemos, carecerían de toda credibilidad, rigor o seriedad necesaria.

Por este motivo, existen organismos e instituciones fiables que calculan estos datos. Si nos fiamos del Observatorio Regional de Empleo, que es el órgano competente, serio y capacitado para calcular la tasa de desempleo en nuestra región, nos encontraríamos de bruces con la realidad. Y es que según este organismo, la tasa de desempleo de Benavente es del 15,8% (agosto 2010), muy por debajo de la media nacional que se sitúa en el 20%. Personalmente, me ofrece más confianza y credibilidad un grupo de expertos estadistas que un político, por muy buen político que este sea, de lo cual no me cabe duda alguna.

Dicho sea de paso, voy a aprovechar estas líneas para recordar algunos datos publicados por organismos de reputado prestigio internacional, y para que estos sirvan de prueba en contrario a las acusaciones del diputado Cuadrado. En España tenemos un total de 3.969.666 parados (Fuente: MTJ, agosto 2010) y la friolera de 1.308.300 hogares tienen a todos sus integrantes en paro (EPA, INE lI-TR-10). Estas cifras son la suma de todos los municipios españoles, no solo de Benavente o de Zamora. El paro es la cruda realidad que se repite en cada pueblo, ciudad y provincia. No solo en Zamora cocemos habas. Y éste es el verdadero problema en el que debemos poner toda nuestra atención y todo nuestro esfuerzo para resolverlo. No podemos dejar que algunos traten de distraernos o de buscar culpables donde no los hay. Y es que no los hay en Benavente, ni en el PP. Ahí no van a encontrar a los responsables de esta masacre económica, y es que en el año 2004 cuando Zapatero y los socialistas llegaron a la Moncloa se encontraron con una economía boyante y un mercado de trabajo que tenia 1.788.115 parados menos que en la actualidad (MTI, marzo 2004). España era un país que crecía al 2,8% (INE) y con un gasto público un 7,5% menor. La deuda pública del estado español era en 2004 del 1,7% frente al 23,9% actual (sobre el PIB, BE). Además, la deuda externa era un 59,9% menor (BE) hace 6 años. Las empresas también estaban mejor que ahora, tan solo teníamos 72 empresas concursadas frente a las más de 1.243 contabilizadas en 2010, ¿fruto de la casualidad o de la pésima gestión de este Gobierno?

Queridos amigos, es cierto lo que dice el señor Cuadrado de que este toro hay que cogerlo por los cuernos, pero ni Cuadrado, ni Martín Benito, ni Hernández, ni Fuentes, ni Zapatero distinguirían un toro bravo de una oveja churra aunque la tuvieran delante de sus narices.

Publicado en La Opinión de Zamora 04.10.10